LAS 13 VIRTUDES DE FRANKLIN

Benjamin Franklin es uno de los personajes fascinantes de la historia, devoción cuasidivina de los americanos aparte. La lectura de su vida es muy entretenida, pero de toda ella lo que más me ha cautivado es conseguir que pongan tu careto en los billetes de 100 dólares (cerrad los ojos e imaginad vuestra cara en los billetes de 500 euros, tela, je je) y lo que relato a continuación. Fuente Wikipedia

Franklin buscaba cultivar su carácter mediante un plan de trece virtudes que desarrolló cuando tenía 20 años (en 1726) y que continuó practicando de una forma u otra por el resto de su vida. En su autobiografía, él lista sus trece virtudes como:

  1. TEMPERANCIA: No comas hasta el hastío , nunca bebas hasta la exaltación.
  2. SILENCIO: Solo habla lo que pueda beneficiar a otros o a ti mismo, evita las conversaciones insignificantes.
  3. ORDEN: Que todas tus cosas tengan su sitio, que todos tus asuntos tengan su momento.
  4. RESOLUCIÓN: Resuélvete a realizar lo que deberías hacer, realiza sin fallas lo que resolviste.
  5. FRUGALIDAD: Solo gasta en lo que traiga un bien para otros o para ti; i.e. no desperdicies nada.
  6. INDUSTRIA: No pierdas tiempo, ocúpate siempre en algo útil, corta todas las acciones innecesarias.
  7. SINCERIDAD: No uses engaños que puedan lastimar, piensa inocente y justamente, y, si hablas, habla en concordancia.
  8. JUSTICIA: No lastimes a nadie con injurias u omitiendo entregar los beneficios que son tu deber.
  9. MODERACIÓN: Evita los extremos; abstente de injurias por resentimiento tanto como creas que las merecen.
  10. LIMPIEZA: No toleres la falta de limpieza en el cuerpo, vestido o habitación.
  11. TRANQUILIDAD: No te molestes por nimiedades o por accidentes comunes o inevitables.
  12. CASTIDAD: Frecuenta raramente el placer sexual, solo hazlo por salud o descendencia, nunca por hastío, debilidad o para injuriar la paz o reputación propia o de otra persona.
  13. HUMILDAD: Imita a Jesús y a Sócrates. (vaya dúo).

Franklin no trataba de trabajar en todas ellas al mismo tiempo. En lugar de esto, el trabajaba en una y solo una cada semana, "dejando todas las demás a su suerte ordinaria". Aunque Franklin no vivió completamente según sus virtudes y, según el mismo admitía, incumplió sus preceptos muchas veces, él creía que el intentarlo lo hizo una mejor persona y contribuyó enormemente a su éxito y felicidad, por lo cuál en su autobiografía, dedicó más páginas a este plan que a cualquier otro punto. Allí escribió: "Yo espero, por lo tanto, que alguno de mis descendientes pueda seguir el ejemplo y cosechar el beneficio".

No nos vendría mal a muchos hacer semejante reflexión y esfuerzo. Leido esto, me he decidido a probar. Esta semana empezaré con la castidad (nº12), porque esa la consigo seguro.


No hay comentarios:

...y despues descansó.

...y despues descansó.