!Cabo Castillo!......!si señor!. Mira, ¿ves ese kiosko?, pues te coges, te vas y me echas la quiniela, !ale! echando leches que me cierran.
Como si hubiera sido mi Mili
Obra Maestra de Cine en 5 Minutos
Cuando algo es de una terrible mala calidad, o algo es carente del más mínimo gusto o decoro, o algo esta sorprendentemente carente de talento que es ridículo o es sencillamente cutre en esencia; y nada de lo dicho es intencionado o voluntario, puede, no siempre, pero puede en contadisimas ocasiones, como dice un gran amigo mío "darse la vuelta y convertirse en una obra maestra", "se llena en si mismo de gusto y se le encuentra el talento innato en precisamente carecer absolutamente de él".
Bueno, pues yo estoy absolutamente de acuerdo con mi amigo, y creo que puedo aseverar que encuentro esa maestría en varias expresiones artísticas; una de ellas es el cine de Chuck Norris y Chuck en sí mismo. Realmente no se si le detesto o realmente le amo por lo intrínsecamente cutre y guiri pueblerino que es, o realmente es un genio, soy incapaz de distinguirlo.
El caso es que mi amigo mencionado, me inspiró - no sin lagrimas de risa- este pequeño artículo. Me dijo que era capaz de escribir un guión de cine para una película de Chuck Norris en cinco minutos dictándomelo de viva voz y sin edición posterior. He aquí el resultado.
HANSEL Y GRETEL II
Ejemplo de propaganda de la mejor escuela. Sigo sin saber quien es el tipo de en medio, pero seguro que no era el padre de los chavales, ni era leñador, ni pobre, ni tenía una casa de chocolate. No me extraña la cara de los niños cuando se enteraron, pobres criaturas.
Bebé Crepúsculo
Andaba yo cursando una de las actividades innatas del ser humano como es la de esperar. Y esperaba a cierta persona en el centro de esta gran ciudad, a una hora y en una época nada adecuada. Era finales de Julio, las tres de la tarde, recién comido y en el tendido de sol. Muy dura era la comunión con el astro rey durante mi espera, y todavía restaban unos quince minutos para mi cita, que a la postre se extendieron hasta treinta y cinco por aquello del retraso ibérico; por ello, y antes de que me derritiera vivo, busque instintivamente una sombra alrededor del lugar preestablecido para mi encuentro. Para mi desdicha lo único ajeno a la parrilla en la que estaba, era una franja de sombra de escasos dos palmos bajo un toldo no extendido de una zapatería. Pues en esas andaba yo ahí esperando en mi pequeña franja de Gaza, repasando visualmente zapatos, de hombre, mujer y de niño, para no caer desmayado. El refugio del sol se antojaba escueto, pero suficiente para una persona en posición de firmes. La calle estaba desierta y sólo pasaba un coche de vez en cuando por el pegajoso asfalto. Realice mi tercera batida al escaparate, zapatos con tacón, sin él, deportivas de tenis, y sandalias de mujer; justo cuando iba a empezar a repasar las chanclas de playa, veo aparecer por el margen izquierdo de la acera a una persona, pues más o menos como yo, empujando un cochecito de bebe, mas rápido que lento por la pequeña franja de sombra de las marquesinas, al llegar a la zapatería entro en mi franja de sombra cuya soberanía había ostentado gallardamente durante más de media hora, sin revoluciones, ni conflictos sociales. Giré a mi izquierda, como en chotis, sin salirme de la baldosa, y me enfrenté por simple curiosidad al transeunte, que recortando distancia hacia mi, cuando me alcanza, levanta la cabeza y me dice: “¿Muévete, no?”; ¡coño!- me digo, ¡que amabilidad!, será que el carrito del bebe no gira, o que hay una normativa de baldosas que desconozco, el caso es que creo que no hay motivo para moverme por impertinente, llevando yo parado en mi reino de 3 baldosas tanto tiempo. A esto le digo que no, eso, sencillamente que no, que me rodee. “Vete a la mierda joder, que llevo un bebé”- suelta el fulano.
CERVEZA PARA PERROS
Ayer cuando andaba por la calle, me llamó alarmantemente la atención el escaparate de una clínica canina; uno de esos negocios que ahora se abren y son "multidisciplinares" que a veces no sabes que narices venden. Esta clínica tenía hasta espacio de cafetería chill out para tomar algo junto con tu mascota; pero lo que me cautivó como he dicho, fue algo del escaparate, exhibían cerveza para perros.
Al principio no daba crédito, el embalaje decía dog beer y se vendía en una clínica veterinaria a lo estarbacs, blanco y en botella, era cerveza de perros.
En este momento que vivimos, que alguién quiera a su perro más que al prójimo es más que comprensible, hasta posiblemente recomendable; pero lo que es un indicativo del nivel de cretinez que manejamos, es que estando todo hecho un cisco, se venda cerveza para canes a 2,50 euros la botella y exista gente, no ya que la fabrique, sino que la compre. Hagan sus reflexiones, parece que no tiene importancia, pero yo creo que si la tiene; no se dice eso de que los pequeños detalles dan la felicidad, pues pienso que estos pequeños detalles hacen que seamos como colectivo unos auténticos gilipollas y que sin duda alguna nos merecemos todo lo que nos pase.
Yo por mi parte empiezo a buscar la tienda mas cercana de sushi para mi escarabajo Kurt, que no me quiero quedar out en esto de ser un tonto del cool.
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...y despues descansó.







